El financiamiento es, en tiempos de crisis, uno de los principales obstáculos que enfrenta cualquier tipo de emprendimiento. La incertidumbre genera temor en los inversores financieros, la falta de capital frena los proyectos y muchas buenas ideas quedan sin ver la luz a raíz de la ausencia de recursos económicos.
Fue este contexto el que llevó a Cuna de Olivares, una PyME agroindustrial de la región de Cuyo, a implementar por sí misma (no a través de una entidad financiera) fideicomisos para reunir capital y llevar adelante sus negocios. Hoy, la firma tiene plantados y funcionando dos proyectos financiados mediante este mecanismo que implicaron una inversión total de más de cuatro millones de dólares, abarcan 250 hectáreas al sur de la provincia de San Juan y una fábrica que espera el producto de la primera cosecha que se realizará a mediados de mayo para comenzar la fabricación de aceite de oliva de exportación. Además, la compañía ya puso en marcha el tercer fideicomiso por el que busca financiar una iniciativa mucho más ambiciosa, con una plantación de 500 hectáreas y una unidad de producción en la ciudad de Mendoza para el que necesita una inversión de más de u$s 10,5 millones.
El principal objetivo de esta implementación es atraer, aún en tiempos difíciles, inversores hacia un emprendimiento productivo y aprovechar todos los beneficios de renta y permanencia de largo plazo que presenta la iniciativa. Los fideicomisos se convierten en dueños de los proyectos y el inversor tiene la garantía –y el atractivo– de ser propietario de la tierra y todo lo que estuviera plantado en ella. “En definitiva, que sea un socio de la empresa”, resume Luis Feld, presidente de Cuna de Olivares, quien agrega que “este mecanismo le abrió las puertas a al pequeño y mediano inversor”.
La idea surgió en 2001 cuando el estallido nacional puso de moda términos como riesgo país y la Argentina ahuyentaba inversiones hacia otras fronteras. Sin embargo, los resultados hablan por sí solos. En la actualidad, Cuna de Olivares está a sólo meses de comenzar a colocar sus productos premium en el gran mercado chino. Y además, con la debacle internacional golpeando las puertas del país, la implementación de fideicomisos toma fuerza nuevamente como método de financiamiento.
Feld señala que para llevar adelante esta iniciativa productiva, que se diseñó para adoptar una escala importante y con grandes posibilidades de crecimiento, se necesitaban varios millones de dólares. Además, las características de largo plazo que presenta el proyecto dificultaban aún más la tarea de hallar capital. “En un país normal, esperar cinco años para ver los resultados de una inversión puede ser un plazo razonable, pero para la Argentina, y especialmente la de aquella época, era hablar de un futuro lejano”, comenta el directivo.
BENEFICIOS ATRACTIVOS. Uno de los factores de éxito de los emprendimientos de Cuna de Olivares son sus importantes beneficios que su directivo no sólo los mide en la renta que obtendrán los inversores sino también en los factores de valorización que implica el proyecto. Según Feld, la renta de los fideicomisos será de entre el 18% y el 20% en dólares a partir del quinto año. “Es una tasa muy alta pero hay que esperar para ver los resultados”, dice el directivo de la empresa que recientemente fue autorizada por la Comisión Nacional de Valores como agente fiduciario, luego de que un cambio de reglamentación la obligara a registrarse ante el organismo. “Eso también nos beneficia, le da una mayor transparencia al negocio que se traduce en mayor confianza de los inversores”, explica el ejecutivo.
En Cuna de Olivares saben que el éxito de su experiencia puede resultar de ejemplo para muchos otros proyectos en otros segmentos y mercados. Y no sólo para las empresas. Las regiones también se verán beneficiadas en la creación de puestos de trabajo. “Si esto se multiplica y se orienta a otros segmentos es una herramienta más que interesante –resume Feld–. Hoy, a más de siete años de nuestro primer fideicomiso, nos encontramos con una realidad mucho más interesante de la que esperábamos”.