Hay lugares que se asocian con ciertas emociones, como el París del glamour o la Ibiza del desenfreno. Y, al mismo tiempo, hay lugares que le ponen nombre a algunas de las mejores cosas de la vida, como los cigarros del mejor tabaco son "habanos", y los más exquisitos vinos dulces son "oportos". La idea de asociar un lugar a las particularidades exclusivas de un producto es la intención de quienes desarrollan lo que se conoce como una "denominación de origen". Y es eso precisamente lo que acaba de recibir la provincia de Mendoza para el aceite de oliva extravirgen que muchas pequeñas y medianas empresas producen en sus tierras, la primera en la historia que se entrega fuera de la vieja Europa para este producto. Un sello que además es avalado, nada menos, que por los mejores productores italianos de aceite de oliva, quienes representan uno de los más altos patrones de calidad para este rubro en todo el mundo.
Este salto de calidad permite a las empresas mendocinas exportar a Europa, Estados Unidos, Japón o Canadá, con un valor agregado que lo pone en mejores condiciones que sus competidores. Según Federico Mariotti, gerente de innovación e investigación del 3-A Parque Tecnológico Agroalimentario de Umbría, el ente que otorgó la certificación de calidad necesaria para la denominación de origen, "el aceite de oliva extravirgen de Mendoza tiene un valor agregado muy importante y tiene unas características de sabor, textura y gusto en general que son propias del territorio en el que se produce".
La región italiana de Umbría es uno de los principales protagonistas de este logro de los productores mendocinos. Hasta ahora son sólo tres las empresas que se ciñeron a las rígidas y complicadas normas de calidad de Umbría: Vargas Arizu, Augusto Zingaretti e Hijos y Oilco.
Toda su producción estampada con la denominación de origen ya se dedica a la exportación, tal como explicó el gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, Mario Bustos Carra. "Con la denominación de origen le damos a nuestros aceites la calidad que hace falta para competir. Aunque en este momento la cantidad producida con estas normas de calidad es pequeña, toda va directamente para su exportación, lo que nos va a abrir mercados en el exterior", resaltó.
GUSTO Y CIFRAS. Dulce y aterciopelado, así describe Mariotti el gusto del aceite de oliva de Mendoza. "Por sus características particulares, el aceite mendocino puede tener un gran mercado de crecimiento en Brasil, Estados Unidos y Canadá", apuntó el especialista, quien además resaltó que todo el proceso de aplicación de las normas de calidad y certificación se realizó con técnicos de Mendoza, que se ajustaron a las exigencias.
La producción certificada hasta ahora por la denominación de origen es de 26.740 litros, lo que es una cifra pequeña en comparación con el total de la producción de Mendoza, y en general con el total de litros que produce la Argentina. Una cifra que da una idea de los volúmenes generales que se manejan es la de las toneladas de aceite de oliva exportadas en 2006, unas 14.818, que generaron un monto de u$s 58,5 millones, según datos del informe de agosto de 2007 sobre el crecimiento de la industria alimentaria de la Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentos de la Nación. Por lo que, por lo menos por ahora, el aceite de oliva extravirgen "Mendoza" es un producto gourmet y no masivo.
También hay que tener en cuenta que Mendoza no es la provincia con la mayor producción de aceite de oliva del país. De acuerdo a las estimaciones del gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, los mayores productores son Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y Córdoba, en ese orden. Sin embargo, Bustos Carra también indicó que el potencial de crecimiento de Mendoza en este rubro es enorme, gracias a la certificación otorgada por los italianos. "Brasil es el principal mercado de exportación, pero el producto ya se está posicionando también en Estados Unidos, Japón, Canadá y el resto de América latina", señaló.
Las perspectivas son muy buenas, si se toma en cuenta el crecimiento que ha tenido la exportación del aceite de oliva argentino en la última década. Desde 1997 las colocaciones externas de aceite de oliva crecieron en volumen un 142,1% y en valor, 150 %. La Argentina ocupa hoy en día el décimo lugar entre los exportadores mundiales de aceite oliva con una participación del 2,1% en el mercado mundial. El ranking lo encabeza Italia con el 32,3%, seguida por Túnez con el 17,6%, España con el 16,9% y Turquía con el 11,0%. A esto hay que añadirle que el 90% de la exportación argentina es hoy en día de aceite de oliva "extravirgen", cosa que no se veía cinco años atrás cuando la mayor parte de lo vendido en el exterior era sólo de aceite de oliva simple.
"Con esta certificación ya se comienza hablar de una unión entre los productores para sus sistemas y formas de producción, y luego de seguro habrá una integración para la exportación", concluye Bustos Carra.